Esteban Salas Campos fue un destacado violinista y compositor cubano nacido en La Habana el 25 de diciembre de 172Aunque su vida y obra en la capital de Cuba son poco conocidas, fue en Santiago de Cuba donde desarrolló su genio creativo y se consagró como músico. A lo largo de su carrera, Salas dejó un legado musical invaluable que ha sobrevivido hasta nuestros días.
Los primeros pasos de Esteban Salas en la música
Desde temprana edad, Esteban Salas mostró un gran interés por la música. A los ocho años, ya era parte del coro de la Parroquial Mayor de La Habana, donde estudió canto llano, violín, órgano, contrapuntos y composición. En 1738, ingresó al Seminario de San Carlos, donde continuó su formación musical y también recibió lecciones de filosofía, teología y derecho canónico.
Se cree que durante su estadía en La Habana, Salas compuso música para las iglesias parroquiales de la gobernación occidental de Cuba. Sin embargo, fue en Santiago de Cuba donde su talento floreció y alcanzó su máximo esplendor.
La consagración en Santiago de Cuba
En 1763, Esteban Salas fue designado por el obispo Pedro Agustín Morell de Santa Cruz y de Lora como Maestro de Capilla de la Catedral de Santiago de Cuba. Además de su trabajo en la catedral, también fue profesor de música, filosofía y moral en el Seminario San Basilio Magno. En marzo de 1790, fue ordenado sacerdote.

En su labor como compositor, Salas creó música litúrgica para conjuntos vocales, utilizando textos en latín. Entre sus obras más destacadas se encuentran salmos, letanías, secuencias, misas y composiciones no litúrgicas con letras en forma de romance castellano. Su estilo musical se inspiró en la tradición preclásica y en la escuela napolitana, la cual admiraba profundamente.
El legado musical de Esteban Salas
Esteban Salas dejó un amplio catálogo de obras musicales, que incluye 7 misas, 5 himnos, 7 secuencias, 12 antífonas, 5 salmos, 1 pasionario, 3 cánticos, 2 letanías, 8 lecciones, 7 invitatorios, 2 motetes, 29 versos de aleluya, 1 víspera, 1 tercia, 1 nona y decenas de villancicos. Muchos de estos manuscritos fueron descubiertos por el escritor Alejo Carpentier en los archivos de la Catedral de Santiago de Cuba en la década de 1940.
Salas fue un hombre dedicado y apasionado por la música. Durante sus 39 años de labor creativa y pedagógica en Santiago de Cuba, no solo destacó como músico, sino que también luchó incansablemente por mejorar la situación económica de los músicos de la ciudad. Se dice que en muchas ocasiones utilizó sus propios ingresos para financiar sus actividades y ayudar a sus colegas.
El legado de Esteban Salas en la actualidad
A pesar de haber vivido en una época de cambios en la historia de la música, Esteban Salas logró dejar un legado perdurable. Su música ha sido interpretada y estudiada por músicos y académicos de todo el entorno. En la década de 1980 se publicó un libro en Cuba con las partituras de sus Cantatas, Pastorelas y Villancicos.
Esteban Salas falleció en Santiago de Cuba el 14 de julio de 1803, dejando tras de sí una huella imborrable en la música cubana. Sus restos descansan en una cripta al lado de un altar en la Iglesia de San Francisco, en Santiago de Cuba.
Esteban Salas Campos fue un destacado violinista y compositor cubano que dejó un legado musical invaluable. Su genio creativo se desarrolló en Santiago de Cuba, donde se consagró como músico y maestro de capilla. A través de su música litúrgica y composiciones no litúrgicas, Salas dejó una huella imborrable en la historia de la música cubana. Hoy en día, su obra continúa siendo apreciada y estudiada, manteniendo viva la memoria de este virtuoso del violín.
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