La historia del violín de huberman: talento y resiliencia

El violín de Huberman es una de las historias más maravillosos y conmovedoras en el entorno de la música clásica. Bronisław Huberman, reconocido violinista polaco, fue conocido por sus interpretaciones individualistas y por su tono colorido, expresividad y flexibilidad. Sin embargo, su violín Stradivarius Gibson, conocido como el ex-Huberman, fue robado dos veces durante el período en el que él era dueño del instrumento. A pesar de estos contratiempos, Huberman dejó un legado imborrable en la música y en la historia.

Índice de Temáticas

Biografía de Bronisław Huberman

Huberman nació en Częstochowa, Polonia, en una familia judía. Desde joven, fue alumno de destacados maestros como Mieczysław Michałowicz y Maurycy Rosen en el Conservatorio de Varsovia, y de Isidor Lotto en París. A los diez años de edad, impresionó a Joseph Joachim, uno de los grandes violinistas de la época, con sus interpretaciones de obras de Louis Spohr, Henri Vieuxtemps y una transcripción de un nocturno de Frédéric Chopin. Sin embargo, la relación entre Joachim y Huberman no fue buena, y después de cumplir catorce años, Huberman dejó de tomar lecciones.

A los trece años, Huberman realizó una gira por los Países Bajos y Bélgica como virtuoso intérprete. Durante esta gira, el joven Arthur Rubinstein asistió a uno de los conciertos de Huberman y se estableció una amistad que duraría toda la vida. En 1894, Huberman fue invitado por Adelina Patti a participar en su gala de despedida en Londres, y al año siguiente superó incluso a Patti en apariciones en Viena. En 1896, interpretó el concierto para violín de Johannes Brahms en presencia del propio compositor, quien quedó impresionado por la calidad de su interpretación.

En los años 20 y principios de los 30, Huberman realizó giras por Europa y América del Norte junto al pianista Siegfried Schultze, presentándose en los escenarios más famosos como el Carnegie Hall en Nueva York, la Scala en Milán y el Musikverein en Viena. Durante estos años, el dúo Huberman-Schultze fue invitado regularmente por las Familias Reales de Europa. Aunque desafortunadamente, muchas de las grabaciones realizadas durante este periodo fueron destruidas durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1937, antes del Anschluss, Huberman dejó Viena y se refugió en Suiza. Al año siguiente, su carrera estuvo a punto de terminar debido a un accidente de avión en Sumatra, en el que se rompió la muñeca y dos dedos de su mano izquierda. Después de un intenso y doloroso proceso de rehabilitación, logró volver a tocar. Durante el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Huberman se encontraba de gira por Sudáfrica y no pudo regresar a su hogar en Suiza hasta después de la guerra. Poco después, enfermó de agotamiento y nunca recuperó su fuerza. Falleció en Corsier-sur-Vevey, Suiza, el 16 de junio de 1947, a los 64 años de edad.

La Orquesta Filarmónica de Palestina

En 1929, Huberman visitó por primera vez Palestina y desarrolló su visión de establecer música clásica en la Tierra Prometida. En 1933, durante el ascenso al poder de los nazis en Alemania, Huberman rechazó las invitaciones de Wilhelm Furtwängler para regresar y promover una paz musical, en su lugar, escribió una carta abierta a los intelectuales alemanes invitándolos a recordar sus valores esenciales. En 1936, fundó la Orquesta Filarmónica de Palestina (que al establecerse el Estado de Israel en 1948 pasó a llamarse la Orquesta Filarmónica de Israel). Para la orquesta, Huberman reclutó a destacados músicos judíos de Europa, demostrando la visión de darse cuenta de que mucho más que un nuevo empleo estaba en juego para estos artistas, ya que si no hubiera sido por huberman, decenas de músicos y sus familias, casi 1000 personas en total, habrían muerto si se hubieran quedado en países como alemania, austria, polonia y hungría.

El primer concierto de la orquesta, el 26 de diciembre de 1936, fue dirigido por Arturo Toscanini. Huberman había invitado al maestro italiano después de enterarse de que se negaba a actuar en Alemania en protesta por la toma del poder por parte de los nazis. El documental de 2012 orchestra of exiles, dirigido por Josh Aronson, recrea el trabajo de Huberman en la creación de la orquesta a través de entrevistas y reenactments. El documental cuenta con la participación de Zubin Mehta, Pinchas Zukerman, Joshua Bell y muchos otros músicos destacados, y detalla cómo Huberman rescató a casi 1000 músicos judíos y sus familias, creando así la Orquesta Filarmónica de Palestina. La película también destaca cómo personalidades judías famosas y figuras históricas destacadas, como Albert Einstein, fueron fundamentales en la creación de la orquesta.

El robo del Stradivarius

Antes de 1936, el instrumento principal de Huberman para sus conciertos era un violín Stradivarius gibson fabricado en 1713, que llevaba el nombre de uno de sus antiguos propietarios, el violinista inglés George Alfred Gibson. Este violín fue robado en dos ocasiones. En 1919, fue sustraído de la habitación de hotel de Huberman en Viena, pero la policía lo recuperó en tan solo tres días. La segunda vez fue en la ciudad de Nueva York. El 28 de febrero de 1936, mientras se encontraba dando un concierto en Carnegie Hall, Huberman cambió el Stradivarius gibson por un violín Guarnerius recién adquirido, dejando el Stradivarius en su camerino durante el intermedio. Fue robado por Julian Altman, músico de un club nocturno de Nueva York, o por un amigo suyo. Altman conservó el violín durante medio siglo.

En 1985, Altman confesó en su lecho de muerte a su esposa, Marcelle Hall, que había robado el violín. Dos años después, ella lo devolvió a Lloyd's y recibió una recompensa de $263,000. El instrumento fue restaurado durante nueve meses por J & A Beare Ltd., en Londres. En 1988, Lloyd's lo vendió por $2 millones al violinista británico Norbert Brainin. En octubre de 2001, el violinista estadounidense Joshua Bell lo adquirió por poco menos de $4,000,000.

El instrumento, que ahora se conoce como el Gibson-Huberman, fue el foco del documental de 2012 the return of the violin del director de televisión israelí Haim Hecht, que incluye entrevistas con músicos como Joshua Bell, Zubin Mehta, Sigmund Rolat (sobreviviente del Holocausto) y muchos otros.

Reconocimientos y legado

La ciudad de Częstochowa renombró su orquesta como la Filarmónica Bronislaw Huberman en honor a su violinista nativo. A lo largo de su carrera, Huberman realizó varias grabaciones comerciales de obras de gran envergadura.

El violín de Huberman es mucho más que un instrumento robado y recuperado. Es el símbolo de la perseverancia, el talento y la resiliencia de un hombre que dejó un impacto duradero en la música y en la vida de muchas personas. La historia de Bronisław Huberman y su violin Stradivarius Gibson es un testimonio de la importancia de la música como forma de expresión y como medio para superar las adversidades.

¿Cuál es la historia del violín Stradivarius gibson de Huberman?

El violín Stradivarius gibson fue el instrumento principal de Bronisław Huberman para sus conciertos. Fue robado dos veces, una en 1919 en Viena y otra en 1936 en Nueva York. El violín fue recuperado en ambas ocasiones, pero su historia continúa siendo maravilloso.

¿Qué hizo Bronisław Huberman además de interpretar el violín?

Bronisław Huberman también es recordado por fundar la Orquesta Filarmónica de Palestina (ahora conocida como la Orquesta Filarmónica de Israel) en 193A través de esta iniciativa, Huberman brindó refugio a casi 1000 músicos judíos europeos durante el ascenso del Tercer Reich.

¿Cuál es el legado de Bronisław Huberman en la música clásica?

Bronisław Huberman dejó un legado duradero en la música clásica. Su talento como violinista y su visión de establecer música clásica en Palestina sentaron las bases para la creación de la Orquesta Filarmónica de Palestina. Además, su interpretación individualista y su habilidad para transmitir emociones a través de su música lo convierten en una figura influyente en la historia de la música.

¿Qué pasó con el violín Stradivarius gibson-huberman después de ser recuperado?

Después de ser recuperado, el violín Stradivarius gibson-huberman fue restaurado y vendido a varios propietarios, incluyendo al violinista Norbert Brainin y posteriormente a Joshua Bell. Hoy en día, sigue siendo uno de los violines más valiosos y reconocidos del entorno.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La historia del violín de huberman: talento y resiliencia puedes visitar la categoría Historia.

Vanessa-Mae

Soy Vanessa Mae, una apasionada del violín reconocida a nivel mundial por mi dedicación a la música. Nací en Singapur y crecí en el Reino Unido, donde descubrí mi amor por este instrumento. Mi carrera musical ha sido una emocionante aventura, marcada por la fusión de la música clásica con influencias modernas. A lo largo de los años, he lanzado álbumes aclamados por la crítica y he tenido la oportunidad de explorar diversos géneros musicales. Además, tuve el honor de representar a Tailandia en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 en Sochi, compitiendo en esquí alpino. A través de mi blog personal, comparto mi pasión por el violín y mi experiencia en el mundo de la música, con la esperanza de inspirar a otros a explorar este maravilloso arte.

Subir