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Acerca de los violines acústicos


El siguiente es un informe muy completo sobre violines, que me acercó gentilmente un amigo de este sitio, el Sr Diego José Oggero. A él, muchas gracias por este valioso aporte!



Como primer punto haré un poco de historia y luego transcribiré un texto de un amigo Luthier radicado en la ciudad de Córdoba.

Las primeras escuelas:

Es capital la importancia de luthiers como Stradivari, Guarnieri del Gesù o Gasparo da Salò en la formación del instrumento tal como lo recibimos en nuestros días. En realidad, en aquel entonces la fabricación de violines era una pasión que se transmitía de padres a hijos (o a discípulos que se convertían en cierto sentido en auténticos descendientes, sino de sangre, al menos en todo lo demás). En Cremona, por ejemplo, el primero de los nombres que encontramos en relación a varias generaciones es el de los Amati: Nicola, luego Andrea, luego Antonio y Girolamo y luego "Nicola il grande" (1596 - 1684) quien no solo transmitió su saber a su hijo Girolamo (los nombres se repiten frecuentemente) sino que también lo hizo a sus numerosos discípulos, entre quienes se encontraba el genial Antonio Stradivari (1648 - 1737) quien, a su vez, dio origen a una nueva escuela, cuyos discípulos más sobresalientes fueron Carlo Bergonzi y los hijos del mismo Antonio: Francesco y Omobono Stradivari.

También en Cremona surgió la escuela de los Guarnieri, quienes transmitieron su saber de generación en generación, desde Bartolomé y Bernardo, pasando por Andrea y Giobata, sus hijos Pietro I y Giovanni Batista y, finalmente, el ponderado Giusseppe Guarnieri del Gesù (1687 - 174?), considerado por Paganini como el más grande entre los luthiers y una de cuyas mejores piezas se ha subastado en Estados Unidos muy recientemente y por una suma millonaria.

Fue Brescia el otro febril polo de actividad violera en la Italia de las primeras escuelas, de entre cuyos miembros más valorados nos llega el nombre de Gasparo da Salò (1542 - 1609). Pero la grandeza de estas ciudades y de las demás localidades que imitaron sus pasos, no termina con las antiguas escuelas ni se agota en el Barroco o el Clasicismo sino que sigue hasta nuestros días pues, poco a poco, el glorioso arte de la construcción de violines, violas (en sus diversas versiones), cellos y contrabajos, se difundió por toda la Península, a la par que Francia y Alemania y luego todo el continente, generaban sus propios centros y estilos de construcción. Posteriormente, con el advenimiento de la inmigración europea, la violería llegará a nuestras tierras americanas.

En la Argentina, el arte de la violería se generó principalmente en torno a los inmigrantes europeos, en su mayoría italianos, quienes trajeron consigo la pasión y los secretos del arte de la construcción de instrumentos (aunque en Argentina existen y existieron luthiers de otros orígenes y , en la actualidad, en la provincia de Mendoza continúa su labor una nueva generación de la familia Karinkanta, de conocido origen finés). El desarrollo musical en la Argentina, presente desde la colonia, (especialmente en las misiones jesuitas de la Mesopotamia, en las cuales el arte de la luthería había sido practicado magistralmente por los indígenas a instancia de los padres de la Orden) se acrecentó a raíz de la inmigración de 1880 en adelante. La aristocracia porteña necesitaba de un gran teatro lírico que propiciara la formación de un itinerario operístico propio, debido a que las salas existentes ya no eran satisfactorias al ímpetu de la gran metrópoli en la que se había transformado la ciudad. Es así como se llegó a la construcción del gran Teatro Colón, en donde actualmente, no solo escuchamos a las más grandes orquestas del mundo y asistimos a maravillosas óperas y ballets, sino que también podemos acceder a la exposición permanente de algunas interesantes piezas de luthería de los maestros cremonences y brescianos, entre otros.

También el nacimiento del tango y el desarrollo de nuestro folclore nacional propiciaron el protagonismo del violín en la música porteña, (sin olvidar en las últimas décadas el creciente fervor de la música celta que está generando la formación de nuevos violinistas locales).

Hace algunos años se ha formado la "Asociación Argentina de Luthiers", una entidad sin fines de lucro que nuclea a muchos de nuestros más prestigiosos artistas de la construcción, no solo de violines sino de diversos instrumentos. La misma se dedica a difundir el arte de la luthería por medio de un boletín y de una exposición anual que, desde hace algunos años se viene llevando a cabo en el Jardín Japonés con la llegada de la primavera. E-mail : luthiersargentinos@uol.com.ar

Es importante conocer y difundir el trabajo de quienes, en silencio y con gran dedicación y talento, posibilitan que otros hagan música. En Buenos Aires lo hacen, entre otros muchos: Leonardo Anderi, recientemente premiado en el extranjero por la áltísima calidad de sus violines, Bruno Pagani, Fernando Cotón y David Leonardo Contreras, Gustavo Bellido (Córdoba), Iván Blascovish (Rosario).


¿Es liutai o luthier?

En español la traducción es laudero que deriva de laud, o violero. Se usan las dos pero en realidad, en Argentina se usa luthier, una palabra francesa. En italiano se dice liutaio, por esos liutai (lauderos) y viene de liuto, un instrumento de cuerdas que se usaba tanto en el Medioevo como en el Renacimiento.

Pablo Saraví, violinista de la Camerata Bariloche y la Orquesta Filarmónica Buenos Aires, escribió ?Liutería italiana en la Argentina?, un libro sobre los liutai, constructores italianos de instrumentos de arco que trabajaron en Argentina entre 1870 y 1970. Tiene tres partes: una histórica, otra de biografías de 42 liutai, y  la tercera de biografías de restauradores. También hay fotografías  de instrumentos: violines, violas, violonchelos. El libro se publicó  en Octubre de 2002 en Cremona, Italia por Eric Blot Edizioni

(www.ericblot.com).

¿Por qué un libro de Liutería italiana?

Esto surge después de conocer el trabajo de algunos artesanos europeos que emigraron a Argentina como Francesco Milani, Luigi Rovatti, Dante Baldoni, Camillo Mandelli, Luigi Carzoglio, Alcide           Gavatelli, Giovanni Capalbo, los hermanos Militello, Mateo Bruni. La mayoría de los buenos artesanos en instrumentos de arco eran italianos.

¿Cuándo llegaron los liutai a Argentina? En 1870, con la ley Avellaneda que favorece a la inmigración y se hace propaganda en el extranjero para que vengan inmigrantes. La industrialización en el norte de Italia había dejado de lado a los artesanos; también tenían muchos inconvenientes para colocar sus productos.

Después, en 1890, llegó una oleada de inmigrantes artesanos no sólo de instrumentos, también de repostería, pintura, escultura, todo tipo de mano de obra calificada. Los liutai se trajeron sus recetas de barnices y algunas maderas.

¿Venían de alguna región en particular?

Entre 1890 y 1895 venían de Lombardía, Piamonte, Liguria, Véneto, Toscana y Emilia-Romagna. Más tarde de Roma, Nápoles, Calabria y  Sicilia. La Región líder fue Lombardía, especialmente Cremona y  Milán, dos centros importantes de construcción de instrumentos de arco. Los liutai también tenían sus escuelas y alumnos. Muchos de esos alumnos vinieron a Argentina. Uno de ellos, Camilo Mandelli, fue restaurador del Teatro Colón cuando se inauguró en 1908. Era uno de los mejores liutai de Italia.


Ahora transcribiré un texto que extraje de la página web de Gustavo Bellido sobre la diferencia que existe entre los violines por su fabricación:

En lo que respecta a instrumentos de cuerda, a criterio personal, se los puede dividir en tres partes:

· Instrumentos de Fábrica. (hecho con máquinas).
· Instrumentos de Serie (construidos por varias personas a la vez)
· Instrumentos de Autor (construidos por Luthier)

Los cuales con un mínimo conocimiento se los puede diferenciar perfectamente.

Pasaremos a detallar las características esenciales de cada uno de ellos:

Instrumentos de Fábrica

Estos instrumentos, ya sean en violín, viola, cello y contrabajo, conservan las mismas características. En aspectos generales, mirándolos desde la parte estética y funcional veremos lo siguiente:

Barniz:
El Barniz que se le aplica es muy duro, (como lo que se usa para laquear guitarras eléctricas o pintar autos), lo que trae los siguientes inconvenientes: Al tener una capa muy gruesa, lo que da un barniz duro (aprox. 5 décimas de milímetros), no permite que las piezas de la caja vibren, por lo tanto le quita sonoridad.  Son barnices muy brillantes y quebradizos, con lo que se deteriora con mayor facilidad.

Mango:
En el mango, las clavijas no son de madera apta para tal (se utiliza ébano, palisandro, u otras maderas duras), lo que trae el inconveniente de no poder afinar adecuadamente el instrumento. La cejilla está mal trabajada ya que no tiene en medida las divisiones entre las cuerdas, y la altura de la misma es exagerada. Estéticamente se ve un rulo o rizo ordinario en su trabajo, ya que no conserva ninguna línea y se ven gubiazos bruscos y poca lijada y terminación. La tastiera es de madera teñida y no Ébano que es la madera apta, ya que ésta no produce poseados en su longitud.

Caja de Resonancia:
La caja de resonancia generalmente no conserva ningún tipo de criterio, ya que el punto de gravedad, las efes, la altura de las tapas, etc., están completamente fuera de medida. Generalmente no tienen filetes, esto hace que en la tapa y en el fondo, ante cualquier golpe se produzcan rajaduras a lo largo. En la parte interna, la cadena no esta trabajada adecuadamente, ya que la encolan y nada más, el alma es un palito cualquiera y no un cilindro de pino Abeto como tendría que ser. Las contrafajas son de madera terciada y no de Pino Abeto. No tienen los tacos esquineros internos, lo cual hace que se desencole con mayor facilidad. Y los espesores de tapa y fondo son todos a una sola medida y no en forma escalonada como tendría que ser, esto hace que el instrumento sea muy pesado y poco sonoro.

Puente y Cuerdas:
El puente no es de la madera adecuada, no esta trabajado y esta completamente fuera de medida, al igual que la curvatura del mismo. Con respecto a las cuerdas, estas son prácticamente de alambre, y no de un material fino como tendría que ser (perlón, plata, Aluminio, oro, tripa, etc).  Estos son algunos de los aspectos generales por lo cual no se recomiendan estos tipos de instrumentos, que aunque son de un valor inferior, el gasto que hay que hacerles para que funcionen mas o menos bien, es lo que cuesta el mismo instrumento y después no se lo recupera.


Instrumentos hechos en serie:

En general estos instrumentos tiene un buen acabado de mango, clavijas, barniz, adaptación de puente y puesta apunto, donde uno se da cuenta que es en serie, es por que generalmente tampoco tienen tacos esquineros internos y no tienen un buen acabado de contrafajas y cadena.

Estos instrumentos se construían de buena calidad hasta principio de los años ´30 aproximadamente, la diferencia radica básicamente que esto eran instrumentos construidos a mano, pero por varias personas, en la cual alguien hacia los mangos, otros las tapas, otros los fondos, otros los costados y otros las terminaciones y las puestas a punto; esto daba que no había un solo criterio, sino 4 o 5, entonces, cada uno con sus diferentes teorías, lograba la construcción del instrumento; algunos suenan bien, pero no dejan de ser simples instrumentos de estudio.


Instrumentos de Autor

De estos instrumentos se puede hablar mucho pero vamos a dar las características principales:

Básicamente tienen una etiqueta con el nombre, la fecha y el lugar donde se lo hizo. En ellos se tiene en cuenta lo siguiente:

· Si es antiguo de mas de cien años, tienen estas características fundamentales:

* Tiene un injerto en el mango, con lo cual se alargó la medida del encastre, que antes era de borde a cejilla 128 mm. a 130       mm. ; en algunos casos tienen un anillo de ébano en el botón del fondo y a la mayoría se les cambió la cadena.

* Si es contemporáneo tiene que tener los 130 mm. , y lógicamente con la experiencia del Luthier se puede saber si la madera  es vieja o nueva de acuerdo al color de la misma.

En los instrumentos contemporáneos, se pueden diferenciar los luthieres buenos de los mediocres, básicamente observando: el trabajo de filetes, lo parejo del mango, las 3 medidas del encastre del mango, (130 mm. del borde de la tapa a la cejilla; 6 mm. del borde de la tapa a la tastiera y 27 mm. en la proyección de la tastiera al punto de gravedad), en los espesores de la tapa, perfilado y lijado de la tapa y fondo, en el acabado interno (lijado, contrafajas, tacos y cadena) y lógicamente en todas las otras medidas ya que un autodidacta generalmente no las conoce y se alejan varios milímetros de la realidad.

Las medidas, formato y tamaño de los instrumentos de cuerda ya están determinadas (desde la época de Stradivarius a principios del 1700, fue él justamente quien las definió), entonces el razonamiento lógico sería: si el ideal de instrumento es el Stradivarius (en todos los aspectos, cuya respuesta a nivel sonoridad es casi inigualable, al igual que sus maestros y otros grandes luthiers de la época), ¿con qué criterio los cambiaría o cuales son los conocimientos que tienen esas persona como para determinar, por ejemplo: cambiar la altura de las fajas, de la tapa y fondo, de los bordes del instrumento, etc. ?

Lo determinante en definitiva es el sonido del violín, que es por sobre todo muy característico, entonces lo que tenemos que lograr es aproximarnos a esos cánones de sonido, ya establecidos por estos grandes maestros cremoneses, (por lógica en el tema de la Luthería no hay nada por inventar).

Como reconocer si un instrumento es un Auténtico Stradivarius, Amati, Guarneri?

Un instrumento es original o no, la mayoría dice que lo trajo un abuelo o un padre, de Italia, hace cien años; la verdad de esto es que lo mas probable es que sea así, pero de allí a lo auténtico hay un paso enorme. Desde ya hay que aclarar que en Argentina no hay nadie capacitado para determinar si un instrumento es autentico o no, el único Perito autorizado a certificar fue el Maestro Alfredo Del Lungo, que ya falleció; lo que yo puedo determinar es si el instrumento no es auténtico, eso si se puede asegurar.

Según mis cálculos los instrumentos hechos en serie vienen mas o menos del 1850, estos son instrumentos construidos con buenas maderas, algunos otros con excelentes maderas; el problema es que al ser de serie, eran construidos a mano pero por varias personas, unos hacían los mangos, otros las tapas, otros los fondos, etc. de esa forma el sonido de algunos es bueno y de otros malos, ya que nunca se puede conservar un criterio único en la construcción. A estos instrumentos luego se le colocaba la etiqueta de Stradivarius, Amati, Guarneri, Gasparo Da Salo, Santo Serafino, Maggini, etc., de allí las consultas, muchos de estos instrumentos sin necesidad de verlos por dentro delatan su no-autenticidad, por ejemplo en la etiqueta dicen "mercancía alemana", "Checoslovaquia", "made in Alemania", entonces está mas que claro que no es autentico. Si no tiene ninguna de estas inscripciones, hay que mirarlo por dentro, allí está la verdad, la mayoría tiene en las fajas las marcas de la sierra, las contrafaja no están bien terminada, al igual que la cadena o los tacos, en algunos casos, por dentro me toco ver que estaban muy bien trabajados, pero en su exterior no, por ejemplo el mango en la boluta, se ven mal trabajados, desparejos y mal lijados, luego los filetes y el barniz. Con respecto a la cotización de estos instrumentos podemos ver a menudo en páginas como Deremate.com o MercadoLibre, que venden instrumentos a precios muy exagerados y ellos mismos ponen en el detalle "Stradivarius construido en Checoslovaquia", allí mismo se darán cuenta que no es auténtico y piden cifras extremadamente altas, por allí hablan de U$5.000, hasta U$ 100.000 y son instrumentos que cuestan entre los $ 400 y los $ 1.000, dependiendo del estado y del sonido que tengan, pero lo que pasa es que la gente que vende estos instrumentos algunos no lo hacen de mala fe sino que no averiguan que es lo que tienen y no saben que es un Stradivarius, algunos creen que una fábrica importante, otros que es una marca; una vez le envío un mail a algunos de estos vendedores en estas paginas explicándole lo que significa la autenticidad de un violín y recibí como respuesta que eso era un criterio mío, yo le conteste por ultima vez, que esto no era una cuestión de criterio sino de que un instrumento es autentico o no es, o vale mucho o vale muy poco.

Gustavo Bellido.

 

  
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